Medio millar de expertos han compartido experiencias sobre las oportunidades de negocio y riqueza que ofrece el paulatino envejecimiento de la población en una jornada en Bilbao sobre ‘Innovación para un Envejecimiento Activo y Saludable’.
Representantes del Gobierno vasco ha resaltado que “la expectativa de vivir 100 años en 2060 supondrá una oportunidad de riqueza para Euskadi” y han abogado por incorporar las nuevas tecnologías, dedicar los recursos públicos económicos necesarios y mejorar la competitividad de las empresas e instituciones, entre otros factores.
Olga Rivera, viceconsejera de Sanidad ha indicado que cada cinco años la esperanza de vida aumenta uno, “con lo que en 2060 el pronóstico de vida alcanzará los 100 años”.
En este contexto, ha mostrado las líneas de negocio potenciales que se abren para la actividad socio-sanitaria, un mercado que “moverá cerca de tres billones de euros en los próximos años”.
Tomás Orbea, director general de SPRI, expuso seis “claves” para aprovechar “la oportunidad de crear riqueza a través de este reto social” entre ellas la incorporación de las nuevas tecnologías en los campos de la gerontotecnología, de la biorobótica o de la biomedicina.
Orbea a expresado la necesidad de apostar por la investigación en la sanidad “rehabilitadora” y ha emplazado a dedicar los recursos públicos económicos necesarios y disminuir los costes de los servicios socio-sanitarios, “mejorando la competitividad de las empresas e instituciones implicadas, incrementando su efectividad”.






